Mi vocación por la psicoterapia nació de mi propia experiencia.
En la adolescencia atravesé anorexia y bulimia, y desde entonces mi vida ha sido un camino hacia mí misma: aprender a reconocer las protecciones que construí para resguardar la parte más vulnerable, y también más genuina, de mi ser. Acompaño hoy desde ahí: desde haber recorrido antes ese mismo camino.